Cuando me siento caer ante lo desconocido o creo que se perderá mi escencia... en ese momento me dibujo en colores y vuelvo a volar en las alas de mi mente y la melodía se disfraza de coraza para proteger a mi extasiado corazón

Nota

Queridas Sombras:
No se pierdan los mini cuentos de la parte inferior... siempre visibles...

sábado, 12 de junio de 2010

Solo para que puedan comentarlo

Este es el segundo, de una seguidilla de cuentos breves, que se irán agregando al blog de manera permanente y siempre visibles.

La idea de estos cuentos es que, no importa el tiempo que pase, siempre podrás verlos en la página principal, a diferencia de las entradas, que van desapareciendo conforme publicas más...

Demás está decirte que espero que lo disfrutes y que comentes...


La Princesa y La Estrella

Erase una vez un bosque, uno de esos bosques de ensueño, los que se llenan de hongos y musgo, pero jamás te manchas (qué conveniente), con fina niebla de color púrpura y destellos dorados, con espectros, hadas, minotauros y centauros, con ninfas y banshees. Además, mira qué raro, también tiene un lago, con sapos que se convierten en príncipes, con sirenas que sueñan con caminar entre los setos, con duendes que buscan un buen árbol para dormir y troles que esperan debajo de los puentes.

Un buen día llegó una princesa, obvio, vestida de colores pasteles y con una extraña y ausente sonrisa, de esas que te dejan dudando si hay actividad cerebral dentro de su rubia y platinada cabeza. La chica seguía una estrella que le juró que tenía un amor para ella, de esos amores prototipo con sonrisa de anuncio publicitario y pectorales de revista de deportes; entonces se perdió en el bosque y se encontró con una emboscada. Todas las criaturas fantásticas de los cuentos de hadas estaban sentadas alrededor de un árbol caído, jugando black jack y fumando unos puros. A lo lejos, en la orilla del lago se veía una insinuante sirena coqueteando con un sapo, y el gnomo que los miraba, se veía extrañamente emocionado. Además, estuvo segura de ver a una mariposa volar ebria.

En ese momento la princesa se preguntó si estaba soñando, puesto que, no se supone que sea así como se comporten las criaturas que se precien de decentes, y ella, en realidad, esperaba aves cantantes y ciervos bailarines.

Entonces, desde el cielo, descendió la estrella que ella perseguía y resultó ser una bruja blanca, y ésta le dijo: "Oh querida mía, qué maravilloso que hayas llegado al fin". Y la princesa, frustrada por el engaño de la estrella, le recrimina: " ¿No se suponía que yo venía a buscar a mi príncipe azul?". Y la estrella le contesta: "Mi querida, si quieres al hombre perfecto, morirás sola, y si te conformas con un buen hombre, despierta de este sueño cliché y anda a buscar un hombre de carne y hueso, porque durmiendo en tu cama y soñando con híbridos de animales, no llegarás a ninguna parte"...

11-06-2010
Original de Lady Carmilla

2 comentarios:

Ikarzot dijo...

jajaja! buenisimo! ojala escrivas mas besos y saludos

ikarzot

Anónimo dijo...

yo puedo ser el hombre de carne y hueso que buscas...

contesta, preciosa...

A.